La pequeña Analía García / Fermín

Un día se le apareció un ratoncito y trató de comerle el chicle pero no pudo porque estaba muy duro. Al día siguiente se le acercó un chico y le dijo:”¿Por qué no te sacás el zapato?” “¡Buena idea!”, respondio Analía. Trató de desatarse los cordones pero no pudo porque tenía un triple nudo.

A la semana se la encontró un viejo sabio y le despegó el chicle con su magia, Analía se puso muy contenta. Todos sus amigos le dijeron que buena suerte habia tenido.

Un mes despues ella pisó otro chicle y otra vez se le pegó al zapato. Pero esta vez no se le aparecieron ni el ratoncito, ni el chico, ni el viejo sabio. Analía no sabía qué hacer. Al siguiente día tiró con muchísima fuerza y el chicle salió volando. Desde aquel momento la chica empezó a tener más precausión cuando caminaba por la vereda y vivió feliz para siempre.

Esta entrada fue publicada en ciclo lectivo, Fermín 2014. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *